La Fiscalía de Palencia ha iniciado diligencias de investigación tras la denuncia de un vecino que cuestiona el funcionamiento de un radar municipal en la calle Jardines. El denunciante, identificado como L.F.P.C., afirma haber recibido tres multas por exceso de velocidad en fechas recientes, todas captadas por el mismo radar, un modelo láser Technovelocity LT120 o TruCam II con número de serie TC007594. Según los documentos de las sanciones, el radar tenía una fecha de verificación del 6 de marzo de 2024, lo que implica que, al momento de las infracciones, el equipo habría superado el periodo de siete meses sin revisión, requisito esencial para garantizar la fiabilidad de los instrumentos de medición en procedimientos sancionadores.
La normativa vigente, específicamente la Orden ITC/3123/2010 del Ministerio de Industria, establece que los cinemómetros deben ser verificados anualmente. Sin embargo, en el caso de radares móviles, se requiere una verificación cada seis meses. El denunciante sostiene que el radar en cuestión no cumplía con esta normativa, lo que podría invalidar las multas emitidas en su contra.
Además, el denunciante ha solicitado formalmente la verificación periódica de los cinemómetros y de las cabinas donde están instalados, alegando que no se debe utilizar un radar que no supere las pruebas de control metrológico.
La Fiscalía ha comenzado a investigar estas alegaciones para determinar si hubo negligencia en el mantenimiento del radar y si las sanciones impuestas son válidas. Este caso podría tener implicaciones significativas para otros conductores multados por el mismo dispositivo.
La investigación está en curso, y se espera que las autoridades locales colaboren proporcionando toda la documentación necesaria para esclarecer los hechos. Mientras tanto, el denunciante ha expresado su esperanza de que se haga justicia y se revisen las sanciones impuestas.







